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El hablar de Cristo



Si nos fijamos detenidamente en los evangelios bíblicos, podremos apreciar en los comentarios y predicaciones de Cristo cuando se relaciona con la gente, como su forma de hablar está exenta de diplomacia, protocolos y discursos cargados de palabras sin sentido.


Muchas veces podemos ver como nuestros políticos son capaces de asombrarnos con su elocuencia hasta el punto de dejarnos atónitos con mensajes carentes de sentido. Decir mucho y no transmitir nada.


Jesús el Hijo de Dios, no usa un lenguaje complicado y difícil de entender.

Usa un mensaje fácil y adaptado a nuestra mentalidad.

Aplica parábolas o historias comunes a nuestra vida cotidiana, para que nos sea mas fácil la comprensión.

Incluso cuando Jesús oraba al Padre lo hace del modo que un hijo habla a su padre o madre. Un lenguaje infantil, claro y directo, indicando sin rodeos lo que pide y desea.


Yo te he glorificado en la tierra, habiendo acabado la obra que me has dado que hiciera.

Ahora pues, Padre, glorifícame con la gloria que yo tenía en tu presencia antes que existiera el mundo.

"He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste.

Tuyos eran, y me los diste; y han guardado tu palabra.

Ahora han conocido que todo lo que me has dado procede de ti; porque les he dado las palabras que me diste, y ellos las recibieron; y conocieron verdaderamente que provengo de Ti, y creyeron que tú me enviaste.


"Yo ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que me has dado; porque tuyos son.

Todo lo mío es tuyo, y todo lo tuyo es mío; y he sido glorificado en ellos.

Padre santo, guárdalos en tu nombre que me has dado, para que sean una cosa, así como nosotros lo somos.

Juan 17,4-11


El evangelio de Juan es posiblemente el que mas destaque este hablar de Jesús.

Es un hablar muy directo, lleno de amor y comprensión, como un padre y un hijo muy unidos.


Cuando Jesús se dirige a nosotros lo hace a través de un mensaje claro, advirtiendo, amonestando, aconsejando, demandando, no usando exageraciones e indicándonos todo lo necesario para nuestro bien y para sacarnos de un pozo que apenas apreciamos ni advertimos.


Siendo el creador de todo, de lo simple y lo complicado, de lo grande y lo pequeño, se comporta de la forma mas sencilla y humilde que nos podamos imaginar.

Y esto no lo provoca, sale de él de forma natural.

Jesús no es orgulloso, prepotente, egoísta, vengativo, vanaglorioso, es precisamente todo lo contrario.


¿Cuántos reyes de la antigüedad o dirigentes actuales de países conocemos con virtudes como las de Cristo?


El VERBO expresado en el primer libro de Juan, se refiere al origen de Cristo.


En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

El era en el principio con Dios.

Todas las cosas fueron hechas por medio de él, y sin él no fue hecho nada de lo que ha sido hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

Juan 1,1


Esta sería la traducción;

En el principio existía Jesucristo, y Jesucristo estaba con Dios, y Jesucristo era Dios.

Jesucristo existía en el principio con Dios.

Toda la creación fue hecha por medio de Jesucristo, y sin él nada se hubiese creado.

En Jesucristo estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.



Guillermo Blanco 8-2-2012

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