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El sermon del monte


Este es un mensaje que siempre ha estado muy bien valorado entre las muchas palabras de Jesús.

En algunas ocasiones se ha identificado como un "evangelio social".


MATEO 5

1. Cuando vio la multitud, subió al monte; y al sentarse él, se le acercaron sus discípulos.

2 Y abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

3. "Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

4 "Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

5 "Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

6 "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

7 "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia.

8 "Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

9 "Bienaventurados los que hacen la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

10 "Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

11 "Bienaventurados sois cuando os vituperan y os persiguen, y dicen toda clase de mal contra vosotros por mi causa, mintiendo.

12 Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos;

Mateo 5, 1-12


La palabra bienaventurados, hoy dia en deshuso viene a decir, afortunados o felices.


Este mensaje de Jesús dice que los que sufran carencias o injusticias en esta vida, serán recompensados en la otra.

Aquí el texto parece referirse no a carencias materiales sino espirituales.

El que sufra injusticias y persecución por esta causa, obtendrá justicia y será saciado.

Los que lloran serán consolados.

Los mansos, pobres de espiritu y pacificadores, recibirán su heredad y serán llamados hijos de Dios.


Hasta este punto parece una compensación y premio para aquellos que han sufrido consecuencias injustas sin determinar por que causa.

Por las guerras, por la condición social y condición humana.

Pero no lo refiere ni lo relaciona al tema de la fe.


Cuando Mateo se refiere a los pobres, no menciona que sean pobres economicamente sino pobres de espiritu, digamos mansos como bien lo expresa en otro verso.

No habla de hambre y sed material, sino espiritual.


Habla de los que sufren a causa de un carácter o forma de ser pacifica, buena persona, de buena voluntad, deseosos de hacer el bien y de hacer las cosas justas.

Estas personas son bien consideradas en el cielo.


Jesús con estas palabras da un aliento de esperanza a todos los que le estaban escuchando.


Pero en el verso 11 da un sentido mas ajustado al texto.

Afortunados son los que son perseguidos y maltratados por causa de Jesús, aun bajo falsas acusaciones.


¿Se está pues refiriendo a la victima social o a la victima de la fe en Jesús?

De hecho el mensaje de Jesús se basa en una justicia y bondad que no siempre reluce y destaca en nuestra sociedad.


En realidad se refiere a los que practican el mensaje de Jesús, pero no parece descartar a otros que buscan lo mismo por otro camino.

El mensaje de Jesús se concentra en la justicia, la bondad y practicarlo entre los demás.

Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.


Los que siguen el mensaje de Jesús y lo ponen en practica entre sus amigos y compañeros, son considerados por Jesús como la sal de la tierra, como lo que da sabor a la comida, como la luz que ilumina en la oscuridad.


En el verso 12 Jesús afirma una recompensa para aquellos que practicando tales cosas, son maltratados por los hombres a cualquier nivel y a cualquier grado y nos recuerda que otros profetas o anunciadores del mensaje de Dios también sufrieron en otros tiempos.


¿Cual es pues el mensaje de Dios?

Pues lo que ya hemos mencionado. El amor a los demás, el bien, el buen camino, lo que sabemos que Dios quiere que seamos, el predicarlo, el publicarlo, el vivirlo y el dar ejemplo.



Lucas comenta el mismo sermón del monte desde otro punto de vista.

Afortunados los pobres porque de ellos es el reino de Dios.

Afortunados los que tienen hambre porque serán saciados.

Afortunados los que lloran, porque luego reirán.

Afortunados los que son aborrecidos y maltratados por causa del Hijo de Dios, porque vuestro premio será grande en los cielos.


Pero ay de vosotros ricos que ya teneis vuestro consuelo, que ahora estais saciados y luego tendreis hambre, que ahora reís y luego llorareis.

Lucas 6, 20-26


Aquí Lucas pone en evidencia las dos condiciones sociales al incluir y contrarrestar la situación de los ricos respecto a los pobres.

Pobres y ricos, situaciones sociales contrarias que acabarán en justicia.


Es una justicia social en la cual los buenos o malos resultados de esta vida se compensarán en la otra.

El que tiene ya no tendrá y el que no tiene, luego tendrá.

El que rie luego llorará, el que llora luego reirá.

El que sufre luego se alegrará.

El bueno tendrá su premio y el malo su castigo.

Parece una justicia correcta, pero entonces ¿que debemos hacer para tener el premio eterno?

¿Sufrir, llorar y vivir miseramente?

No siempre es necesario vivir de esta forma.


Lucas relata a continuación de este texto unos consejos de Jesús dirigiéndose a los suyos de cómo vivir y comportarse hacia los demás.


"Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos y haced bien a los que os aborrecen.

Bendecid a los que os maldicen y orad por los que os maltratan.

Al que te hiera en la mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite el manto, no le niegues la túnica.

A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no se lo vuelvas a pedir.

"Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.

Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis?

Pues también los pecadores aman a los que los aman.

Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo.

Y si dais prestado a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué mérito tenéis? Pues también los pecadores dan prestado a los pecadores para recibir otro tanto.

"Más bien, amad a vuestros enemigos y haced bien y dad prestado sin esperar ningún provecho. Entonces vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y los perversos.

Sed misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.

"No juzguéis, y no seréis juzgados. No condenéis, y no seréis condenados. Perdonad, y seréis perdonados.

Dad, y se os dará; medida buena, apretada, sacudida y rebosante se os dará en vuestro regazo. Porque con la medida con que medís, se os volverá a medir."

Lucas 6, 27-38


Es una actitud muy difícil en algunos casos, poco usual de ver, poco normal entre los humanos, más propia de ángeles y seres perfectos y místicos que de nosotros.

Una actitud que bien se calificaría de tomadura de pelo, de inocente o de tonto.

De diferenciarnos un poco de los que aman solo a sus amigos.

Además, mantenernos al margen en nuestros comentarios, juicios y murmuraciones hacia los demás.

Ese es pues el ejemplo al cual debemos de imitar.

No hace falta ser pobre, sufrir y llorar. Basta con seguir estos consejos.



¿Por qué pues en la historia del rico y Lazaro, éste va al cielo y el rico al infierno? (Lucas 16, 19-31)

¿Qué hizo el pobre para ir al cielo?

No dice que fuese a la iglesia, ni que era cristiano, ni que practicaba la justicia.

Solo dice que sufría porque era pobre, estaba enfermo, no tenia nada y era marginado por el rico, el otro personaje de la historia.

En cambio la historia dice que fue al cielo ("seno de Abraham")

Quizás esta parte de la historia sea la mas difícil de entender.


¿Se puede ir al cielo solo por ser pobre?

Posiblemente fue mas valorada la actitud mansa, pacifica y sumisa del pobre, que su condición de pobre y situación económica.

Como contrapartida Jesús mencionó una vez que era mas fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que un rico entrar en el reino de los cielos.

Esta afirmación podría avalar la salvación o digamos una salvación mas fácil para aquellos que sufren pobreza, miseria e injusticia.


En cambio en la misma historia, nos relata que el rico cuando muere va al infierno (Seol) por su avaricia, poca compasión y deshumanización.

Una vez allí y viendo su imposibilidad para escapar, pide al menos que se les avise a sus cinco hermanos de este terrible destino.

Petición que por motivos de incredulidad, le es denegado.

Y el rico no existió una sola vez en esta "fabula".

Ricos los hay cada dia, en todas las épocas y todos los paises.

Ricos que lo saben, conocen las diferencias sociales que provocan pero que no le dan importancia ni nada quieren saber de la vida pobre y miserable de otros.

Ricos que llorarán, se angustiarán y sufrirán según la historia, en un triste destino justo y ya advertido suficientemente.


Asi nuestra conducta y forma de ser debería ser sencilla, humilde, sin rencor, sin avaricia, con un sentido de ayudar, colaborar, compartir, de darse a los demás, sin murmuraciones, ni disputas.

Eso es en resumen lo que muchas veces nos es recordado.


Guillermo Blanco 17-3-2012

http://misblogspersonales.blogspot.com/