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La Segunda Venida de Cristo

La Segunda Venida de Cristo anunciada y profetizada desde hace siglos en la Biblia al igual que la primera venida (la cual se produjo en el año cero de nuestra era), tendrá su momento en los tiempos finales de esta generación.

La Segunda Venida se producirá como solución irremediable y caótica que se vivirá en nuestro mundo.

El propio Jesucristo anunció a través de sus ángeles de este hecho cuando resucitaba.

"Y como ellos estaban fijando la vista en el cielo mientras él se iba, he aquí dos hombres vestidos de blanco se presentaron junto a ellos, y les dijeron: Hombres galileos, ¿por qué os quedáis de pie mirando al cielo? Este Jesús, quien fue tomado de vosotros arriba al cielo, vendrá de la misma manera como le habéis visto ir al cielo".

(Hechos 1,10-11)


Así como su primera venida se produjo naciendo en un establo humilde, su próxima venida será gloriosa y con poder, donde todo ojo le verá.

"Porque así como el relámpago sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre.

Porque donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.

Pero inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor. Las estrellas caerán del cielo y los poderes de los cielos serán sacudidos.

Entonces se manifestará la señal del Hijo del Hombre en el cielo, y en ese tiempo harán duelo todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria.

El enviará a sus ángeles con un gran sonar de trompeta, y ellos reunirán a los escogidos de él de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro."

(Mateo 24, 27-31)


Poco tiempo antes de su Segunda Venida, se producirá una llegada secreta y repentina del mismo Jesús, que sin tocar tierra y manteniendose en el aire, rescatará o arrebatará a los suyos, a los que le aman y esperan.

Este suceso misterioso se le conoce como rapto o arrebatamiento y muchos cristianos informados en las Sagradas Escrituras, lo conocen.

Este es un evento que por la proximidad con la Segunda venida de Cristo, muchas veces se confunde y se considera un solo hecho.


"Pues os decimos esto por palabra del Señor: Nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, de ninguna manera precederemos a los que ya durmieron.
Porque el Señor mismo descenderá del cielo con aclamación, con voz de arcángel y con trompeta de Dios; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
Luego nosotros, los que vivimos y habremos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes, para el encuentro con el Señor en el aire; y así estaremos siempre con el Señor.
Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.
Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, hermanos, no tenéis necesidad de que os escriba.
Porque vosotros mismos sabéis perfectamente bien que el día del Señor vendrá como ladrón de noche.
Cuando digan: "Paz y seguridad", entonces vendrá la destrucción de repente sobre ellos, como vienen los dolores sobre la mujer que da a luz; y de ninguna manera escaparán".

(1ª Tesalonicenses 4, 15)


Entre el arrebatamiento y la Segunda venida, habrá un tiempo de tres años y medio llamado "La Gran Tribulación", descrita con mas detalle en el libro del apocalipsis.

Asi el rapto es un rescate de la verdadera iglesia para evitar vivir por la peor etapa que la tierra conocerá.

"Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero".
(apocalip 3, 10)


Estas son las palabras y advertencias de Jesús relacionadas con este tema:


"Estando él sentado en el monte de los Olivos, sus discípulos se acercaron a él aparte, y le dijeron: Dinos, ¿cuándo sucederán estas cosas? ¿Y qué señal habrá de tu venida y del fin del mundo?
Respondió Jesús y les dijo: Mirad que nadie os engañe;
porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: "Yo soy el Cristo", y engañarán a muchos.
Oiréis de guerras y de rumores de guerras. Mirad que no os turbéis, porque es necesario que esto acontezca; pero todavía no es el fin.
Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá hambre y terremotos por todas partes.
Pues todas estas cosas son principio de dolores.
Entonces os entregarán a tribulación y os matarán, y seréis aborrecidos por todas las naciones por causa de mi nombre.
Entonces muchos tropezarán; y se traicionarán unos a otros, y se aborrecerán unos a otros.
Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, se enfriará el amor de muchos.
Pero el que persevere hasta el fin será salvo.
Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las razas, y luego vendrá el fin.
Por tanto, cuando veáis establecida en el lugar santo la abominación desoladora, de la cual habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes.
El que esté en la azotea no descienda para sacar algo de su casa y el que esté en el campo no vuelva atrás a tomar su manto.
¡Ay de las mujeres que estén encintas y de las que críen en aquellos días!
Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado;
porque entonces habrá gran tribulación como no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni habrá jamás.
Si aquellos días no fuesen acortados, no se salvaría nadie; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.
Entonces, si alguien os dice: "Mirad, aquí está el Cristo", o "Está acá", no le creáis.

Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y darán grandes señales y maravillas de tal manera que engañarán, de ser posible, aun a los escogidos.

¡Mirad! Os lo he dicho de antemano.

Así que, si os dicen: "Mirad, está en el desierto", no salgáis; o "Mirad, está en las habitaciones interiores", no lo creáis.

Porque así como el relámpago sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre.

Porque donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.

Pero inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor. Las estrellas caerán del cielo y los poderes de los cielos serán sacudidos.

Entonces se manifestará la señal del Hijo del Hombre en el cielo, y en ese tiempo harán duelo todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria.

El enviará a sus ángeles con un gran sonar de trompeta, y ellos reunirán a los escogidos de él de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

De la higuera aprended la analogía: Cuando su rama ya está tierna y brotan sus hojas, sabéis que el verano está cerca.

Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas.

De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todas estas cosas sucedan.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Pero acerca de aquel día y hora, nadie sabe; ni siquiera los ángeles de los cielos, ni aun el Hijo, sino sólo el Padre.

Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.

Pues como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento hasta el día en que Noé entró en el arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre".

(Mateo 24)



Guillermo Blanco 12-9-2010